Hablemos (en serio) dos
Ricardo Martner
En Chile es necesario romper con el neoliberalismo imperante. Pero, por sobre todo, hay que romper con las ortodoxias, aquellas defendidas a diestra y siniestra por economistas petulantes (que es un conjunto mucho más amplio que el de los neoliberales). Tomemos el caso del IVA.
Chile y El Salvador (hasta donde llega mi conocimiento) son los únicos dos países de la región que tienen IVA con tasa uniforme (en el caso de Chile, otra herencia de la dictadura). Es decir, el pan o la leche podría ser 19% más barata. Hace unos años Michel Jorratt demostraba la enorme regresividad de este impuesto, comparando el consumo con el ingreso por deciles. Y nadie se refiere al tema, como si el IVA uniforme fuera sacrosanta palabra, y que tocar este dogma sería poco menos que la destrucción del sistema.
Pues esas afirmaciones categóricas chocan con la realidad, donde quiera que se mire. En España existen tres tipos (asi le dicen a las tasas) según los bienes y servicios; tasa 21%, régimen general; tasa reducida al 10% y tasa superreducida al 4%. Se adivina que este último régimen se aplica a productos básicos como pan, harina, huevos, leche...etc, pero también a los libros, medicamentos, servicios de asistencia a domicilio...En suma, un legislativo que entiende la importancia de ofrecer bienes y servicios esenciales para sus habitantes a precios razonables.
En el amable y dialogante Uruguay, la tasa general es de 18% para operaciones de débito. Además de exenciones y tasas menores para una canasta básica, en los últimos años se han hecho esfuerzos de inclusión financiera, de manera a incentivar el uso del dinero electrónico. Es además el pionero de una idea que está por toda la región, que es justamente diseminar una tarjeta de compra con el IVA ya reducido para una buena parte de la población. Desde que existe el actual sistema, la evasión ha disminuido al 15%. Muy difíciles de administrar los sistemas diferenciados? Por favor….Sí se puede!
Mientras mayor es tu consumo de productos esenciales con respecto al ingreso, mayor será obviamente el impacto directo sobre hambre y pobreza. Importante esta discusión sobre regresividad/progresividad, con múltiples aristas según instrumentos. Pero dejémoslo para más adelante. Por lo pronto, estemos claros que estos regímenes diferenciados no implican menor recaudación. Todo está en buenos diseños y administraciones tributarias eficientes. Hablemos!
Ricardo Martner
En Chile es necesario romper con el neoliberalismo imperante. Pero, por sobre todo, hay que romper con las ortodoxias, aquellas defendidas a diestra y siniestra por economistas petulantes (que es un conjunto mucho más amplio que el de los neoliberales). Tomemos el caso del IVA.
Chile y El Salvador (hasta donde llega mi conocimiento) son los únicos dos países de la región que tienen IVA con tasa uniforme (en el caso de Chile, otra herencia de la dictadura). Es decir, el pan o la leche podría ser 19% más barata. Hace unos años Michel Jorratt demostraba la enorme regresividad de este impuesto, comparando el consumo con el ingreso por deciles. Y nadie se refiere al tema, como si el IVA uniforme fuera sacrosanta palabra, y que tocar este dogma sería poco menos que la destrucción del sistema.
Pues esas afirmaciones categóricas chocan con la realidad, donde quiera que se mire. En España existen tres tipos (asi le dicen a las tasas) según los bienes y servicios; tasa 21%, régimen general; tasa reducida al 10% y tasa superreducida al 4%. Se adivina que este último régimen se aplica a productos básicos como pan, harina, huevos, leche...etc, pero también a los libros, medicamentos, servicios de asistencia a domicilio...En suma, un legislativo que entiende la importancia de ofrecer bienes y servicios esenciales para sus habitantes a precios razonables.
En el amable y dialogante Uruguay, la tasa general es de 18% para operaciones de débito. Además de exenciones y tasas menores para una canasta básica, en los últimos años se han hecho esfuerzos de inclusión financiera, de manera a incentivar el uso del dinero electrónico. Es además el pionero de una idea que está por toda la región, que es justamente diseminar una tarjeta de compra con el IVA ya reducido para una buena parte de la población. Desde que existe el actual sistema, la evasión ha disminuido al 15%. Muy difíciles de administrar los sistemas diferenciados? Por favor….Sí se puede!
Mientras mayor es tu consumo de productos esenciales con respecto al ingreso, mayor será obviamente el impacto directo sobre hambre y pobreza. Importante esta discusión sobre regresividad/progresividad, con múltiples aristas según instrumentos. Pero dejémoslo para más adelante. Por lo pronto, estemos claros que estos regímenes diferenciados no implican menor recaudación. Todo está en buenos diseños y administraciones tributarias eficientes. Hablemos!
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